NO QUIERO QUERERTE
Me miras, me miras fijamente sonriendo ante la ingenuidad que estoy demostrando, ante intentar explicarte este sentimiento que sabes que tengo dentro. Me gustan las arruguitas que se te forman alrededor de los ojos cuando me miras y sonríes.
Mientras tanto yo estoy nerviosa, muy nerviosa. Mis manos se están moviendo como si tuvieran vida propia, gesticulando y dibujando en el aire todas las palabra que no puedo decir, pero no me sale la frase adecuada para explicarte lo que me ocurre.
Me llamas ingenua, y quizás lo sea, es posible que lo haya sido al pensar que no me ibas a cambiar, que todo iba a seguir como antes, pero no, me has cambiado tanto que, como te he dicho alguna vez, casi ni me reconozco, pero me siento tan niña, tan solaa veces, tan perdida en esta confusión que no se ni como actuar... me dices que te pasa lo mismo.
Me cuentas como ha cambiado tu vida, como piensas en mi cada mañana, como te preocupas cuando notas algo anormal en mi mirada o como sabes lo que siento a través de un abrazo, me dices que me quieres, y esa sonrisa y tu mano en mi cintura, el temblor de tu corazon, el cual puedo sentir a través de tu camiseta, me dicen que es posible que no mientas, y que quizás todo esto que me ocurre no sea más que un miedo infundado e irracional contra algo totalmente falso.
He conseguido decirte que tengo miedo de perderte, que yo, la persona más independiente del mundo, siente que todo se acaba cuando te vas cada fin de semana, que los lunes son mucho peores que hace un tiempo, cuando me encontraba sola, porque tu no estás conmigo, que te necesito tanto...
Me abrazas, me entiendes, y medio en broma llamas absurdas mis preocupaciones, sabiendo que es algo completamente normal, que lo único que me pasa es que te quiero, a lo cual contesto que no quiero quererte, porque quiero seguir siendo aquella persona distante y ausente que era, aunque muchas veces no me beneficiara, pero me respondes que yo no era así, que solo era mi tapadera.
Me cierras la boca con un beso, para que pare de decir sandeces, para poder tenerme para tí después de una semana, otra semana más, de separación. Me has convencido de lo ilógicos que son los celos de hace una semana, y todas las ocasiones que tu tienes para tener celos de mí...
La luna está menguante, como una sonrisa de gato, me abrazas con fuerza susurrándome un te quiero, la gatita dice "miau"



angelsinalas dijo
Unos sentimientos hermosos los que compartes hoy aquí...y comprensibles, de alquien que está enamorada en la distancia. Todos esos miedos son logicos que aparecan cuando hay distancia de por medio....pero si ambos quereís, puede salir bien.
Besos.
30 Abril 2007 | 12:48 AM